SolART nace para demostrar que la energía solar puede ser sostenible, práctica y bonita. Esto es quiénes somos y a dónde vamos.
SolART nace de un camino personal. Su fundador creció en Palma de Mallorca, donde el sol no es un recurso abstracto: forma parte del paisaje, de la terraza, de la vida diaria. De la isla salió a Barcelona para formarse como ingeniero en el IQS, y fue allí —entre cálculos, laboratorios y una ciudad que vive de cara al sol— donde cuajó una intuición sencilla: la energía solar no debería obligarte a elegir entre producir electricidad y cuidar la estética de tu espacio.
La mayoría de soluciones fotovoltaicas se diseñan para rendir, no para integrarse. SolART le da la vuelta: módulos semitransparentes, cubiertas que dejan pasar la luz, pérgolas y claraboyas que generan energía sin imponerse. Energía que acompaña a la arquitectura en lugar de taparla.
El proyecto arrancó como un Trabajo Final de Máster —un banco de pruebas propio para caracterizar estos módulos—, pero la ambición va más allá del aula: construir, desde Mallorca, una empresa viable y económicamente próspera con sede en Palma, que convierta esa intuición en producto. Volver al punto de partida con algo que aporte a la isla y crezca desde ella. (Texto editable: ajusta cualquier dato a tu gusto.)
De una primera idea arquitectónica al emblema actual: cuatro células fotovoltaicas en molinillo girando alrededor del sol.



El recorrido del proyecto, alineado con el cronograma (Gantt) de la memoria. Fechas aproximadas.
Primeros bocetos de una marca de estructuras solares que prioriza la estética. El germen de SolART.
Investigación bibliográfica y definición del banco de pruebas para módulos semitransparentes (Fase 1 del Gantt).
Pruebas reales con mini-módulos y primeras medidas en mano.
El emblema en SolidWorks, la pizarra con el cronograma y los primeros mini-módulos sobre policarbonato.

16 mini-módulos sobre policarbonato, regulador Victron SmartSolar MPPT 75|10 y batería LiFePO₄: el banco SolART montado y cableado.

Barridos I-V, monitorización IoT en tiempo real, memoria y defensa del proyecto.
Ejemplos de integración fotovoltaica (BIPV) que inspiran a SolART: pérgolas, cubiertas y claraboyas que generan energía sin renunciar al diseño.
Imágenes de referencia del sector, no instalaciones propias.
La marca se extenderá como una familia de empresas. No limitamos la vía a nuestra creatividad, y apreciamos mucho las aportaciones de quienes se suman al proyecto.
Una marca paraguas pensada para crecer en distintas líneas, no un único producto cerrado.
No limitamos la vía a nuestras propias ideas: exploramos formatos, materiales y usos.
Valoramos las propuestas de clientes y colaboradores; muchas mejoras nacen ahí.
Diseñamos pensando en el ciclo de vida del producto y el mínimo impacto posible. Es un criterio del propio proyecto de ingeniería, no un añadido.
Pensamos materiales, montaje y fin de vida desde el diseño.
Buscamos la máxima generación con la menor huella posible.
Celdas semitransparentes que dejan pasar la luz mientras generan.
Caracterizamos y mejoramos módulos semitransparentes con un banco de pruebas propio, y colaboramos con centros y empresas que comparten la visión.
Banco de pruebas para caracterizar módulos y validar decisiones de diseño.
Trabajamos con centros y empresas para ir más lejos, juntos.
Comunicamos la energía solar desde la estética y la cercanía: menos jerga, más claridad, y siempre con honestidad sobre lo que un proyecto puede o no puede dar. (Texto editable.)
Datos provisionales: se actualizarán al constituir la sociedad.